7.6.08

Enhorabuena, Trabadeos

En la sede principal del Centro de la Diversidad Cultural, en Caracas, está garantizado -o casi- que cada fin de semana haya músicos de excelente calidad. Este sábado no ha sido la excepción.
La presentación de Trabadeos, un extraordinario ensamble cuyo principal atractivo es la bandola , ejecutada con maestría por Moisés Torrealba, nos dejó boquiabiertos, y obligó a que aplaudiéramos de pie, y es que la presencia de Moisés es una garantía de calidad si al hombre le entregas una bandola llanera.


La bandola (de las cuales hay 5 variedades en Venezuela), es un humilde instrumento que estuvo olvidado durante años. La bandola llanera se distingue porque es la única cuyos 4 órdenes son simples, y tiene cuerdas de nylon. La afinación del instrumento varía según el ejecutante, y se conocen más de 10; pero se aceptan de manera regular las dos siguientes: (La -Re - La- Mi) y (Sol - Re - La - Mi), que coincide con el violín y la mandolina.
Hasta hace dos décadas sólo algunos cultores se ocupaban de cultivar su arte, entre ellos el destacadísimo Anselmo López. Poco a poco pioneros como Saúl Vera, Cheo Hurtado (quien se ha especializado en la bandola guayanesa) , Ricardo Sandoval, Jesús Rengel, Ismael Querales, Gerson García y Javier Sosa fueron recuperando para la bandola el espacio que merecía, y lograron producir un boom que aún no culmina.

Pero volvamos al concierto.


Moisés Torrealba, bandola; Ernesto Ramírez , cuatro; Ángel Torres, bajo; y Pedro Elías Giménez, maracas; los cuatro integrantes del Trabadeos, supieron hacer doce temas bien seleccionados, con una ejecución magistral y sin que en momento alguno, a pesar de la reciedumbre de la voz protagonista, se hiciese pesado el repertorio. Y esto tiene que ver con los "atrevimientos" que se tomaron, al hacer chorinhos brasileños de Pedro Amorim, como Tem gente en casa, que contrastó enormemente con el Pajarillo, sin duda la joya de la corona, o con una particularísima versión de A mi manera (My way), o con el famosísimo Cruzao de Ricardo Sandoval .
El público, extasiado... ¡y qué público! tocar frente a la primera fila pesaba como un autobús... Cheo Hurtado, Carlos Capacho, Ernesto Laya, Willian Cárdenas, Luis Julio Toro, Hamilton de Holanda, brasileño que estaba de invitado especial y había demostrado pocas horas antes que es un extraterrestre tocando mandolina... eso por nombrar unos pocos, más allá andaba el buen amigo Luiis Adolfo Baradat, excelente cuatrista... y bueno, basta ver la foto de estos pesos pesados aplaudiendo de pie para saber cómo estuvo el concierto.
Yo, por mi parte, compré el disco, titulado Enhorabuena, que está fenomenal... y si alguien quiere escuchar a Moisés, que se busque las sesiones que grabó con Gurrufío, o los discos del Trabadeos.

14.5.08

Se fue Edgar Lara

Reanudo el blog, después de una temporada de duro trabajo, muy alejado de los escenarios y del periodismo en la calle, con una nota luctuosa. Lugar común: "si no es así no nos vemos", pero nos toca comentar la partida de un vecino de Guatire, un pana de las rumbas, un cantador de golpes tuyeros y un maraquero bueno.

Edgar Lara con sus maracas. La foto es cortesía de 1,2,3 y fuera.

Edgar formó parte de ese importante grupo guatireño llamado 1,2,3 y fuera, falleció esta madrugada a la 1:00 y ahorita mismo está siendo velado en el querido pueblo que nos reúne, entre otras tantas cosas, para escuchar la música inédita, inimitable, de 1,2,3 y fuera.

Edgar sufría de cancer, y su pérdida es lamentable no sólo para sus amigos y allegados, sino también para todo el espectro musical venezolano, porque en él y en sus compañeros se encuentra una testimonio de la historia reciente del joropo central, la innovación y el atreverse -hace ya tres décadas largas- a rehacer el sonido del arpa en un teclado, el siseo vibrante de las maracas y la rítmica danza del joropo en timbres entonces desconocidos para el sabedor, y también para el bailador.

A Edgar nuestro reconocimiento y a sus familiares nuestra condolencia. Agradecemos a los "compas" de 1,2,3 y fuera por avisar oportunamente en su nota de prensa, y a quienes nos acompañan en este pequeño homenaje.

Edgar, descansa, compadre, y enseña a San Pedro a cantar joropo, que tú tienes buche pa' eso.

16.12.07

Gaélica I/O

Venezuela está viviendo, sin lugar a dudas, una de sus mejores etapas en cuanto al quehacer musical de alta factura. Aquella corriente impulsada por la crisis del dólar en los años '80 produjo, cómo no, extraordinarios talentos, entre los cuales destacan Ilan Chester, Yordano, Franco de Vita, Ricardo Montaner, Frank Quintero (por nombrar a los más conocidos), pero todos ellos se dedicaron más o menos a lo mismo: la balada. Unos más hacia la trova, otros hacia el pop, pero todos con ese eje central.

La nueva corriente tiene que ver con la exploración concienzuda de ritmos y posibilidades y a diferencia de la anterior, no cuenta -lamentablemente- con el apoyo de las disqueras nacionales... ¡ejem!, porque ya casi no hay disqueras nacionales (éstas fueron absorbidas por grupos foráneos en pleno éxtasis neoliberal, en los '90).

Afiche promocional del disco

Pero no ahondemos en el tema, el caso es que ésta generación de músicos extraordinarios sólo recibe apoyo de patrocinantes particulares, o del Estado. Tal es el caso de Gaélica, una agrupación extraordinaria en la que se que conjugan elementos de la música celta y latinoamericana para lograr un sonido único, perfecta conjunción entre los aires europeos y los nuestros.

Un poquito antes del bautizo, los padres de la criatura

Gaélica acaba de presentar al mundo su segundo hijo, el disco I/O, en el cual siguen buscando nuevos sonidos, incluso después de haber demostrado en Ibérica y Latina una capacidad creativa impresionante. Pero según ellos mismos afirman, este disco es otra cosa. Y tiene que serlo, porque se traen de invitados de lujo a Alfredo Naranjo, Gerry Weil y Diego "El negro" Álvarez, un trío de músicos consagrados y a quienes los melómanos venezolanos debemos muchas horas de placer auditivo.

Alfredo Naranjo junto a Jorge Glem, de C4Trío

Estuvimos presentes en el lanzamiento de esta producción, en "Barra Bar", un local pequeño pero muy agradable en el C.C. Mata de Coco, junto al amigo Gustavo Urbina, cuyo programa Vientos de Cambio es ya una institución en la radio Fe y Alegría. Pudimos, entonces, escuchar el nuevo disco completo, y aunque mi copia del promocional, que solo trae 3 piezas, no funciona, no me preocupo mucho por eso, porque es cuestión de tiempo para que compre el nuevo disco de estos genios...

16.9.07

Falleció Aldemaro Romero

Lo conocí el año pasado. Siempre que me encuentro con uno de estos maestros de la música siento la misma emoción, y una sensación de profundo respeto. No podía imaginar en esa tarde lluviosa, en la Plaza Bolívar de Caracas, que esa sería la última conversación que sostendría con Aldemaro.


Se presentó como un hombre sencillo, consciente de su valor pero también de sus orígenes, me dio -sin que la pidiera- una tarjeta suya, que conservo, y que pensé usar para llamarlo a algún programa de radio, a una entrevista...

Ese día le iban a entregar una placa reconocimiento como Patrimonio Cultural Viviente de Caracas, y la lluvia hizo que se suspendiera el evento; cuando se dio por fin el caso, yo estaba fuera de mi ciudad, y no pude asistir. Pero igual se lleva a la gente en las venas, porque es en las venas en donde llevo su música, su inventiva, su vanguardia. Aldemaro creó la Onda Nueva, un modo particular de interpretar la música venezolana que incorporaba la batería del genial "Pavo" Frank, y que si hubiese tenido mayor empuje -la promoción de Herb Alpert, por ejemplo- pudo haberse convertido en el equivalente venezolano de la bossa nova (véase el caso de Sergio Mendes).

Como yo no puedo aportar mucho más, les dejo la nota que publicó ABN.

Maestro Aldemaro Romero deja huella imborrable en la música venezolana

Caracas, 15 Sep. ABN.- Un largo transitar entre ondas y notas
musicales convirtieron al maestro Aldemaro Romero en una figura
polémica, querida y admirada por muchos, que deja una huella
imborrable en la historia musical venezolana y que muchos de sus
amigos y compañeros destacan.

"El Vivaldi venezolano del siglo XX", así lo calificó el oboísta Jaime
Martínez, quien señaló además que "el maestro fue quien logró derribar
el muro que había entre la música popular venezolana y la música
clásica".

"Fue un músico integral: arreglista, compositor, pianista, director y
promotor, en fin, un talento que constantemente creó música, porque
nació músico", escribió el locutor Fernando Pérez Barrios, en la
revista electrónica Notas Musicales.

Pérez Barrios también resalta que la versatilidad y belleza de su obra
musical ponen a relieve el talento del maestro.

Genio nato

"La destreza y el talento que demostró Aldemaro desde su niñez es el
producto de la genialidad nata, cuyas facultades lo erigieron como el
notable músico que fue y sin temor a equivocarnos afirmamos que es el
más talentoso y versátil que ha tenido Venezuela en los últimos 60
años; aún siendo un autodidacta como él mismo se definió", manifiesta
Pérez Barrios.

El locutor de radio apunta que "a los 11 años el niño dominaba por
completo la guitarra y ya tocaba el piano de oído".

Se reafirma a su vez que "hay algo que no se enseña, ese es el
talento", dice Pérez Barrios.

Ese talento es el que lo lleva a debutar con su hermana Rosalía en el
programa "La hora infantil" de La voz de Carabobo y tan sólo tenía 10
años.

Músico popular

"Aldemaro fue señalado y criticado constantemente por los académicos
por ser un músico popular que con mucho esfuerzo pudo estudiar por su
cuenta y llegar a convertirse en el primer compositor popular que
derribó el muro de la academia", expresó su amigo Martínez.

Explica Martínez que el maestro se inició con la música
latinoamericana, "con el bolero, con el son, con la música cubana de
los '50, con la música brasileña y con esa fusión de armonías produjo
la primera gran música urbana".

Martínez asegura que con su música popular Aldemaro logró demostrar
que un compositor se hace no sólo de la academia.

Músico de profesión

Siendo un adolescente todavía, su inquieto espíritu y afán de
superación le empujan a hacerse profesional, es decir, a vivir de la
música; comienza a trabajar en centros nocturnos, iniciándose en el
prestigioso Hotel Mayestic, igualmente lo hizo en otros tantos
cabarets de la capital, indica Pérez Barrios.

En 1950 funda una orquesta de baile que fue considerada de avanzada,
pero sin la popularidad que tenían la Billos´s Caracas Boy´s y la de
Luis Alfonso Larrain, se mantuvo solo hasta 1952 cuando Aldemaro viaja
a Nueva York acompañando a Alfredo Sadel, como arreglista, al ser
contratado el tenor venezolano por la RCA Víctor.

En este viaje Romero lleva los arreglos de música venezolana con la
intención de grabar allí, teniendo las disqueras sus dudas al
respecto, temían por el éxito de sus ventas; el músico no cesó en su
intención y logró que Ricardo Espina, director de la emisora Radio
Caracas adquiriese 500 copias, y la disquera acepta la grabación. Así
nace "Dinner in Caracas", éxito internacional que llega a vender más
de un millón de copias.

Los años 60 y 70 fueron años de otras realizaciones, con el despegue
de la televisión venezolana demostró lo variado de su actividad
artística y como experiencia condujo algunos programas por Venezolana
de Televisión y otros canales privados.

En esta etapa de creatividad se dedicó a grabar música venezolana e
instrumental y participó en la fundación del Círculo Musical,
iniciativa novedosa que distribuía música a través de suscripciones.

En 1969 tuvo un exitoso reconocimiento al encomendársele el arreglo y
la música de la película "La Epopeya de Bolívar" que le valió el
Premio de la Paz de los intelectuales soviéticos.

La Onda Nueva

En los albores de los años 70, pone de manifiesto su creatividad como
músico y la madurez y plenitud en su erudición musical al crear el
ritmo de Onda Nueva, con un nuevo estilo con armonía y melodía
distinta, pero basado ritmos venezolanos, señala Pérez Barrios.

Algunas de las composiciones en Onda Nueva que se han popularizado
entre el público venezolano son: De repente, El Catire, Quinta Anauco,
De Conde a Principal, Carretera, entre otros.

En 1979 funda la Orquesta Filarmónica de Caracas e indisolublemente ha
de crearse el Conservatorio que se funda en 1981 y en un lapso de 6
años la Filarmónica se convertiría en la mejor orquesta en su género
en Latinoamérica.

La década del 90 son años de más sosiego para Aldemaro, pero no por
ello menos creativos. Dedica este tiempo a componer, al asesoramiento
musical y empresarial y para no desligarse del medio tiene su programa
radial.

El maestro Aldemaro, según indicó Martínez, entró al nuevo siglo con
un largo camino recorrido y lleno de una gama de actividad musical
fructífera en las distintas facetas en las que incursionó.

Más de 200 composiciones populares, además de otras académicas de gran
factura como: "Canto a España, Ave María, Oratoria a Bolívar, Fuga con
Pajarillo, Gran Pajarillo Aldemaroso", por citar algunas.



Como es poco lo que yo puedo aportar

22.8.07

Carlos Capacho presenta su primer disco

Me ha llegado esta nota de prensa y la reproduzco... Capacho se lo merece.

Capacho y cuatro es el nombre del trabajo en solitario de este joven cuatrista guayanés, ganador de la primera edición de La Siembra del Cuatro quien se presentará junto a otros cuatro cultores urbanos de nuestra música: el contrabajista David Peña, el vibrafonista Alfredo Naranjo, el maraquero Juan Ernesto Laya y el bandolista Moisés Torrealba.


Carlos Capacho, considerado uno de los mejores cuatristas de la actualidad, gracias a la técnica, ímpetu y magistralidad con que aborda los más diversos géneros, presenta en la Casa de la Tradición, sede del Centro de la Diversidad Cultural, el repertorio de su primer trabajo discográfico como solista: Capacho y cuatro.
Este sábado 25 de agosto, a las 3 p.m., el público caraqueño podrá disfrutar del virtuosismo de este joven de 18 años de edad, oriundo de Puerto Ordaz, Estado Bolívar, quien estará acompañado de cuatro destacados instrumentistas: David Peña (contrabajo), Alfredo Naranjo (vibráfono), Juan Ernesto Laya (maracas) y Moisés Torrealba (bandola llanera).

En las 12 temas de su obra-debut, Capacho indaga en las múltiples posibilidades expresivas de su instrumento, intentando trascender cualquier rigidez de género. Así, destacan Somewhere over the rainbow (canción) impactante versión de esta universal pieza, basada en la ejecución que de ella hiciera el fallecido músico hawaiano Israel Kamakawiwo’ole; Gaita onomatopéyica (gaita) de Neguito Borjas; Sentimiento apureño (pasaje) de Manuel Luna; Solito con las estrellas (canción) de Juan Vicente Torrealba y Criollísima (merengue) de Luis Laguna, son una muestra de su virtuosismo.

En onda nueva, interpreta La Bikina, de Rubén Fuentes, y dos piezas de su autoría: Para Andrea y Capachadas. Del folklore incluye: Merecure, Quitapesares y un vibrante Pajarillo. De este cd también resalta su versión de Los Doce, bambuco de Alvaro Romero.
En su trayectoria profesional como solista y acompañante, Carlos Capacho ha compartido escenario con importantes figuras de la música com:o Aldemaro Romero, Simón Díaz, el Pavo Frank, María Teresa Chacín, Voz Veis, El Cuarteto, Serenata Guayanesa, Ensamble Gurrufío, Francisco Pacheco, Gualberto Ibarreto, Cheo Hurtado, Rafael “el Pollo” Brito, Corina Peña, Cecilia Todd, Alexis Cárdenas, Jesús Rengel y Claudia Calderón, entre otros.

Su música lo ha llevado a realizar actuaciones en diferentes lugares del mundo tales como: México, Cuba, Trinidad y Tobago, Colombia, Perú, Francia, Holanda. En los próximos meses realizará presentaciones en España y Brasil. También ha integrado el Ensamble Aroa, de su Bolívar natal.

Tal como afirma el Maestro Cheo Hurtado, referencia obligada cuando del “instrumento nacional” se habla y asesor artístico de este disco: “Carlos Capacho es el más joven, pero uno de los más destacados integrantes de la generación de talentos que se dieron a conocer en las dos primeras versiones de La Siembra del Cuatro, considerado como el de más elevado nivel competitivo en el mundo y verdadera vitrina para que en todo el país se tomará conciencia de las múltiples posibilidades y la universalidad del cuatro. Este disco es muestra de lo que puede dar”.

La cita es este sábado 25 de agosto, a las 3 p.m., en el Centro de la Diversidad Cultural ubicado en la Casa de la Tradición, Quinta Micomicona, Av. Zuloaga, Los Rosales (a dos cuadras del Metro La Bandera). La entrada es libre.

Como muestra de lo que este cuatrista es capaz de hacer, les pongo este link, de una grabación informal en una fiestecita:
http://www.youtube.com/watch?v=t9iINGhPWZk

15.5.07

Felicidades en su día, compositores

El 16 de mayo de 1955, en el marco del Día del Compositor, un grupo de creadores liderados por el maestro Luis Alfonso Larrain, fundaron la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela... así comienza la nota de prensa que la propia SACVEN ha enviado a los medios; pero no he podido averiguar por qué se celebra el Día del Compositor en tal fecha.
Por sí o por no, aprovecho para felicitar a los colegas de la poesía y la música que nos regalan, con sus canciones, un poco de alegría. Aprovecho para felicitar a los que conozco:

Martha Elena González
Adrián Gutiérrez
Arturo Lugo
Luis Zárraga
Eloy Dávila
Marcel Dávila
Rubén Cordoba
Alicia Dávila
Luber Pulval
Carlos González Oropeza
Marcos Calderón
Santi y Mena
Alí Alejandro Primera
Wilson Barba
Prof. Daniel Romero Bolívar

y por supuesto, a esos tantos que no he tenido el gusto de conocer y que son reconocidos por su trabajo. Gracias a todos.

13.5.07

Hernán Gamboa y Cuerdas de América

Cuando tenía 8 años empecé a verme día a día con un instrumento de cuatro cuerdas al que por alguna misteriosa razón se le llama simplemente "cuatro". Era la época en que Serenata Guayanesa se convertía en uno de mis principales referentes de la música venezolana, y en esa agrupación había un barítono que tocaba excepcionalmente el cuatro; esa maquinita que yo intentaba rasguear armónicamente. Se trataba de Hernán Gamboa.




Hernán Gamboa se fue en 1985 de Serenata Guayanesa y Miguel Ángel Bosch lo ha reemplazado magistralmente, no sólo en el cuatro sino también como vocalista. Crecí admirando las capacidades de Hernán como cuatrista, hasta que las mías comenzaron a acercarseles, y uno va descubriendo poco a poco que sí puede hacer esas cosas que sonaban imposibles.

Claro, luego conocí la creación maravillosa de Cheo Hurtado, Rafael "Pollo" Brito, Jorge Glem y demás cuatristas que parecen salidos de la dimensión desconocida... pero eso es otro cuento: durante mucho tiempo el modelo a imitar fue el ex serenatero.

Después de más de 15 años sin saber de él, aparece con un guitarrista llamado Lucho González, peruano, y con un prodigio de la Argentina mestiza: el charanguero Jaime Torres. Los tres han montado una agrupación llamada Cuerdas de América, y este sábado se presentaron en el Centro de la Diversidad Cultural, en Caracas.

Sin que esto modifique en un ápice el respeto que siento hacia Gamboa como precursor del rasgapunteo y ex vocalista de Serenata Guayanesa, francamente, tras el concierto salí decepcionado. No esperaba ver a Hernán tan ajeno a su tierra; sobre todo tras una ausencia tan larga. El trío se basa en la sonoridad maravillosa del charango, con sus agudísimos registros, y el contraste de los bordones de la guitarra. Pero ¿y el cuatro? ni siquiera en los temas venezolanos (Caballo viejo, Adios a Ocumare, Zumba que zumba) se destacó Gamboa. Se trató de un par de acompañantes del charango, que sí hizo de las suyas.


Jaime Torres, con su figura casi caricaturesca, con su bamboleo particular y su inspiración, supo sacar al charango los mejores sonidos del altiplano, y desde los 3 mil y tantos metros de altura dejó muy abajo al venezolano y al peruano, que tampoco hizo gran cosa con la guitarra.

En resumen, un concierto con poco qué rescatar, y que me deja el agridulce sabor de haber conocido a quien considero un maestro, conforme con el añejo sonido que desarrolló hace años, y en el que se quedó estancado. Ojalá que pueda desde su sabiduría, hacer mayores aportes a la música del altiplano con la inclusión del sabor venezolanísimo del cuatro.

17.4.07

Domingo: Siembra del Cuatro en La Estancia

Reproduzco la nota de prensa que gentilmente envió Jesús Manuel Corral:

El domingo 22 de abril, a las 11 de la mañana, se harán sentir el sabor y versatilidad de nuestra siempre viva tradición musical de cuatro cuerdas, en un concierto especial que tendrá como anfitrión a Cheo Hurtado y donde participarán 14 cuatristas, fruto de las dos primeras ediciones de este importante evento

El Trío C4 es uno de los frutos de esta siembra

Colocando en alto nuestro gentilicio, y tras el éxito obtenido en el mes de marzo durante sus presentaciones en Puerto España (Trinidad) y Bogotá y Yopal (Colombia), La Siembra del Cuatro llega a Caracas para mostrar el talento y evolución artística de 14 de los talentosos cuatristas que han emergido de este exitoso evento ideado y promovido por el destacado músico Cheo Hurtado, considerado el más internacional y emblemático cultor de este instrumento.

De tal manera, Carlos Capacho (Bolívar), Jorge Glem (Sucre), Roney Silva (Bolívar), Nelson González (Carabobo), Edward Ramírez (Caracas), Leonidas Rondón (Mérida), Héctor Molina (Mérida), Julio Méndez (Táchira), Henry Linarez (Lara), Orianes Cedeño (Anzoátegui), Roberto Subero (Bolívar), Fermín Deyán (Monagas), Ernesto Ramírez (Barinas), y Luis Pino (Miranda); instrumentistas que se dieron a conocer en las ediciones 2004 y 2005 del evento, ofrecerán al público la oportunidad de disfrutar de su talento, cuya versatilidad ha sorprendido a las más diversas audiencias.

En esta presentación -que cierra el ciclo de muestras 2006-2007 también participan, como invitados especiales, el contrabajista David Peña y el maraquero Juan Ernesto Laya, integrantes de Ensamble Gurrufío.

Igualmente se bautizarán los discos producidos en este tiempo por todos los participantes y se presentará el DVD “La Cosecha”, el cual recoge una muestra representativa de lo acontecido en la pasada edición del evento, que se realiza gracias al aporte del IAEM, Ministerio de Cultura y la Fundación Guayana Es… y que tiene el firme propósito de conservar y preservar el acervo cultural venezolano y promover a los nuevos talentos emergentes.

El volumen incluye piezas ejecutadas por los ganadores y algunos clasificados del Concurso en sus dos categorías –afinación tradicional y afinación aguda–, así como interpretaciones de los participantes en la semifinal, las cuales traducen la versatilidad, la riqueza y el arraigo del cuatro en la música venezolana y su adecuación a los nuevos tiempos.

Es de resaltar que en los últimos meses, La Siembra del Cuatro ha llevado el talento de nuestros cuatristas a Los Teques, Guanare, Barquisimeto, Ciudad Bolívar, Puerto Ordaz, Trinidad y Colombia. El mismo 22, a las 06:00 p.m., luego de la presentación en Caracas, se llevará la muestra a los espacios abiertos del diario El Carabobeño, en Valencia.

Este año, el comité organizador de La Siembra anuncia el I Concurso Internacional de Composición para Cuatro, cuyas bases están publicadas próximamente en la página Web: lasiembradelcuatro.com.ve en la sección Inscripción.

Asimismo, en junio próximo se celebrará el I Encuentro de Constructores de Cuatro, en la ciudad de Cumaná, donde se discutirá acerca de los materiales para la confección del instrumento y las condiciones de trabajo de los luthiers.

Para Cheo Hurtado, reconocido difusor del cuatro que, con este evento, ha querido abrir una ventana para ayudar y proyectar a los nuevos talentos; muchos de los objetivos trazados se han cumplido. “Emociona ver que el esfuerzo no ha sido estéril y que una nueva generación da los primeros pasos para comenzar a transitar el camino que, desde hace varias décadas otros hemos recorrido proyectando internacionalmente la peculiaridad del cuatro, convencidos de su universalidad y versatilidad”.

Ciertamente, la vertiginosa proyección que han logrado Jorge Glem, Carlos Capacho, Edward Ramírez, Nelson González, Henry Linarez, Leonidas Rondón, Julio Méndez, Roney Silva y Héctor Molina, por sólo mencionar algunos de los talentosos cuatristas que han recibido el apoyo a su talento e iniciado su carrera profesional como músicos a raíz de su participación en ese evento; convierten La Siembra del Cuatro en una privilegiada vitrina musical.

15.4.07

Falleció el "Gordo" Páez

Fue el viernes. El problema cuando se es gordo, extraordinariamente gordo, y se tiene un corazón tan grande, para querer, es que ese corazón no puede latir todo lo que quisiera y acaba por fallar. A nuestro Gordo Páez le falló esa bombita de vida que llevamos en el pecho, y su canto quedará en la memoria de quienes tuvimos la suerte de escucharlo.

Agradezco al anónimo autor de ésta, la única foto del Gordo Páez que hallé en la web.

Al Gordo Páez lo conocí en el año 2004 en Tintorero, estado Lara, cuando se efectuaba la feria artesanal que anualmente hace de ese pueblito un centro increíble de música y artes plásticas.
Se trata de uno de esos cantores del pueblo, auténticos, que no necesitan grandes efectos especiales ni un montón de computadoras; no, el Gordo Páez se bastaba con un cuatro o una guitarra y su potentísima voz, siempre dedicada a los dolores del pueblo, a la lucha revolucionaria. Por eso fue amigo de Alí Primera, de Edgardo Ramírez y el grupo Ahora, de la Chiche Manaure, de los Guaraguao, de Lilia Vera, y más recientemente, de Lloviznando Cantos y otros grupos que apuntalan con sus voces y armonías el proceso de transformaciones que vive nuestro pueblo.
Gordo, siempre estarás entre nosotros, y tus canciones se quedan, como se quedó Alí, como se quedó Víctor. Un abrazo que te abarque entero, desde esta tierra, hasta el lugar en que estés.

27.3.07

La Siembra del Cuatro llega a Colombia

Coloco una nota de prensa que me llegó de la Fundación Guayana Es, acerca del prestigioso programa La Siembra del Cuatro, que Cheo Hurtado ha logrado ubicar como una referencia en Venezuela, y ahora en nuestros países vecinos:
Luego del éxito obtenido en las presentaciones realizadas en la vecina isla de Trinidad, los días 30 y 31 de marzo este evento llevará a las ciudades de Bogotá y Yopal el fruto de sus dos primeros concursos, mediante un ciclo de conciertos en el que participarán los jóvenes Carlos Capacho, Jorge Glem, Roney Silva, Nelson González, Marcel Moncourt y, como invitados especiales, Cheo Hurtado, Rafael “el Pollo” Brito y David Peña
Cheo Hurtado
Poniendo en alto nuestro gentilicio y música tradicional, y tras el éxito obtenido a principios del mes de marzo durante sus presentaciones en Puerto España (Trinidad); La Siembra del Cuatro llega a Colombia, a través de un ciclo de recitales que se realizarán en la capital, Bogotá y en Yopal, ciudad ubicada en el departamento de Casanare, corazón de los llanos colombianos, donde se mostrará el sabor y versatilidad del instrumento nacional.

De tal manera, este 30 y 31 de marzo, Carlos Capacho (Bolívar), Jorge Glem (Sucre), Roney Silva (Bolívar) y Nelson González (Carabobo), talentosos instrumentistas que se dieron a conocer en las ediciones 2004 y 2005 del evento, ofrecerán al público colombiano la oportunidad de conocer los talentos que han emergido de las dos primeras versiones de su Concurso Internacional. Junto a ellos actuará el niño Marcel Moncourt (Anzoátegui), uno de los más prometedores ejecutantes del instrumento, cuya versatilidad ha sorprendido a diversas audiencias.

Asimismo, participan en esta gira como invitados especiales, el contrabajista David Peña, integrante de Ensamble Gurrufío, y Rafael el Pollo Brito, destacado cuatrista y cantante. Cheo Hurtado, creador de La Siembra del Cuatro, servirá de anfitrión de estas presentaciones que se realizan gracias al aporte del IAEM, Ministerio de Cultura y la Fundación Guayana Es y que tienen el firme propósito de conservar y preservar el acervo cultural venezolano y promover a los nuevos talentos emergentes.
Por Colombia, estarán presentes Nancy Castañeda, David Bedoya, Pedro Libardo Rey, Juan Carlos Contreras, Beco Díaz y Ricardo Zapata, cultores colombianos del más emblemático instrumento venezolano.

Paralelamente, se realizará una muestra de instrumentos confeccionados por el destacado luthier tachirense Edgar Ramírez Roa.

Luego de esta gira, La Siembra del Cuatro proseguirá sus presentaciones en el país con un concierto especial en Valencia, el 19 de abril, y una muestra el domingo 22 de abril en el Centro de Arte La Estancia donde se reunirán casi 20 jóvenes cuatristas quienes exhibirán la versatilidad, la riqueza y el arraigo del cuatro en la música venezolana y su adecuación a los nuevos tiempos.

En ese concierto se presentará un DVD que recoge una muestra representativa de lo ocurrido en la más reciente edición de este evento, devenido en privilegiada vitrina para los nuevos talentos.